__Tienes mucha razón con lo de los hilos mágicos. Me siento estupendamente bien conversando contigo y compartiendo experiencias, emociones, pensamientos. Creo que esa acción de compartir es la que teje ese hilo. Otra casualidad, de hilos sé un poco. Cuando mi madre se puso a trabajar tras la muerte de mi padre se dedicó a los visillos y las cortinas. Con su máquina Singer en casa. Por eso cuando voy a alguna ciudad en la que hay tiendas de máquinas de coser, siempre hago una foto y se la muestro. Es parte de nuestras vidas. Y los buenos hilos no se rompen de ninguna manera. Ni se cortan. Al contrario.
Esta tarde me ha llamado el hematologo. Ingresó el domingo a las 18 horas. Así que ya he pactado con Vicky y Leire que después del programa nos iremos los tres a comer por ahí y luego iremos a casa a por el pijama y la bata y al Hospital. El lunes me harán la biopsia y si todo sale bien, el martes a casa. El radiólogo ha dicho que cree que se puede extraer la muestra sin tener que abrir el abdomen. Parece que la punción será suficiente. En unos días tendremos el apellido del linfoma. Y una vez identificado, iremos con el tratamiento. Muchísimas gracias también, Esther, por las recomendaciones musicales y literarias. No te lo había dicho y supongo que te causará extrañeza, igual que le pasó a Pepa cuando se enteró, pero soy un Megarequete fan del heavy metal. Pero no de los grupos más conocidos, sino de los más sordidos y de los sonidos más duros que hay, je, je. Un día se me ocurrió decirle a Pepa lo que oía, lo vio en YouTube y se hacia cruces. Yo creo que exclamó ese madredelamorhermoso que tú también pronuncias, je, je. Pero escucharé, no lo dudes, lo que me sugieres. Porque la música, la buena, sale del corazon. Y viniendo del tuyo, tiene que ser celestial. Un beso muy grande y gracias a ti por aparecer, ser y estar. ¡Hasta otro ratico! _______
¡¡¡Hola Juan!!!
Qué bien que has recibido mi correo tal y conforme yo lo envié. Temía que no hubiera sido oportuno en algún momento y me alegra tanto lo que me dices...
El hilo se tensa y vibra en las dos direcciones, Juan. Últimamente estoy perpleja (por no decir asustada) porque no puedo llorar. No sé si te imaginas la tristeza que estoy viviendo por mi incapacidad para relacionarme con Raúl, y siento que a veces esa tristeza me ahoga. Pero no puedo llorar. Me asusta porque no lo entiendo. Yo lloro cuando termina un espectáculo y aplaudo. Bueno, lloraba. Ahora no lloro ni siquiera cuando más lo necesito. Y me duele. Porque como tu dices, es una forma de liberar y de limpiar también. Como tú dices también, la vida quizá nos endurece. Yo he llorado mucho pero me he sentido más sola si cabe y he comprobado que no me servía de mucho. Así que tal vez por eso, ya no puedo llorar.
Desde ayer, voy controlando mis lágrimas y cuando me quedo a solas, las dejo salir empapadas de ternura y de mucha emoción. Esto también te lo debo a ti.
Hoy andaba atemorizada por cómo hubieras recibido mi email , por cómo te hubiera hecho sentir. Al leer el tuyo de hoy he sentido mucho alivio y más emoción.¡¡¡Qué cosas tan bonitas me dices!!! Gracias, muchas gracias.
¡Me encanta que te encante el "jevi, jevi"! Me parece una forma de canalizar la adrenalina, de liberarla, brutal. Yo hace mucho tiempo que no lo hago pero antes, frecuentemente, ponía una canción (nada jevi, una balada o lo que sea que me gustase) a todo volumen y la cantaba a pleno pulmón y me quedaba como nueva. Así que entiendo que con el rock duro el desahogo debe de ser total. Yo soy más de cantautores y pop, pero me encantan algunas canciones más "jevis" y no hay baladas como las de los roqueros.
Mi madre también tiene una Singer. Y creo que la felicidad es para mí el recuerdo de mi madre cosiendo y yo a su lado haciendo los deberes y escuchando a "Elena Francis". Ayyy la memoria y los paraísos perdidos.
Yo tengo una fe ciega en la medicina de este país, Juan. Aprieto fuerte para que todo vaya como la seda el lunes y tengas los resultados pronto. Como el haya que eres, seguro que vuelves a la normalidad como la vez anterior, en un pis pas. Y, aunque es un rollo, otra vez el hospital...etc, cuanto antes mejor, Juan. ¿No crees?
Hoy, con el corazón encogidillo , emocionada contigo, reflexionaba sobre por qué nos sentía tan cerca (tan lejos pero tan cerca, ya sabes). La verdad, Juan, como ya os he dicho tantas veces, siento a todos lo que hacéis No es un día cualquiera como de mi familia. Desde que te incorporaste me gustó cómo trabajabas, lo que aportaste al programa automáticamente. Así se lo comentaba a mi familia y mis amigos y así se lo hice saber a Pepa. Supongo que, como todo en esta vida, hay gente con la que conectas y gente con la que no.Por su forma de hablar, su talante, su forma de hacer... Hay gente en el equipo que sé que trabaja bien, pero con quien no conecto nada (sí, así es. Tengo que decir que la tirría la tenía antes de que se incorporara a No es un día...). Contigo la conexión fue inmediata. Después la forma en que me contestaste a mis emails, tan generosa, tan amable y cariñosa, más mi encuentro real con todos vosotros en el estudio, me hizo lanzarme a molestarte más de la cuenta, quizá, contándote mis cuitas y reflexiones... y aquí estamos.Todo un lujo, la verdad.
Espero que el tiempo en Pamplona os haya dado una tregua y puedas disfrutar de estos días tan bonitos, de sol y calor. No sé si te gusta pasear, Juan, pero es un aliado perfecto para oxigenar la mente y desterrar sombras y poblarlas de energía. Un paseo a buen ritmo por un sitio tranquilo, disfrutando del silencio y del calor del sol es un buen aliado. Hoy me daba yo uno al atardecer y pensaba en cómo sería poder transmitir a los demás tanta delicia en algo tan simple como un paseo.Cómo transformar mi propio disfrute en algo hermoso para los demás. Por eso frecuentemente escribo. Y por eso, también, siempre aconsejo escribir, aunque eso que para mí es una necesidad ya he descubierto que para otras personas es inútil porque no no les resulta nada fácil. En fin, Juan, que te inyectes dosis extra de todo lo que te hace disfrutar. Cárgate de todo lo positivo que te rodea, que sé que es mucho. Tu familia, tu madre, ¡¡¡tu jevi!!!... Rodéate de todo lo bueno y aléjate de lo tóxico : pensamientos tóxicos, personas tóxicas, comida tóxica...Sé que es fácil decirlo pero hay que proponérselo y hacer esfuerzos para conseguirlo. A mí me cuesta, pero tengo que decírtelo porque sé que se puede ¡¡¡y se debe!!!
Bueno, corto ya. Como te decía ayer, podría escribirte horas. Se me agolpan las cosas que me gustaría contarte. Y lo haré siempre que tú quieras, Juan. Recuerda que estoy aquí como un after hours (Huy se me escuchara Iñigo! jajajajajajaj)
Un beso gordo, Juan. Que descanses
Esther
Esther
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