jueves, 16 de abril de 2015

28 de marzo

Hola Juan
¿Cómo estás? He tenido dos días de locura.,acabo de llegar y estoy molida. Me voy a la cama.
¿Tienes noticias?
Mañana salgo para el pueblo, desconectada por completo. No sé si el insomnio me dará para escribirte luego. Si no, buen finde, buen programa y hasta el lunes!
Un besito fuerte

¡Buenos días, Esther! Espero que hayas descansado bien y que disfrutes del fin de semana y descanses todo lo que puedas. El lunes a primera hora de la mañana tengo que hacerme análisis y cuando estén los resultados, visita con el médico. Espero que no interfiera el catarrazo que tengo. Ayer por la mañana estaba un poco mejor, pero por la tarde estuve en el tanatorio un buen rato, acompañando a una amiga cuyo padre ha fallecido, y con el calor que hacía allí he empeorado un montón. Apenas he dormido esta noche entre pañuelos de papel, inhaladores, leche con miel y demás cosas típicas de estos dias. Al final, como dicen nuestros mayores con sabiduría, un catarro, si tomas algo, se te va en 7 días. Y si no tomas nada, en una semana. Así que nada, el martes se me pasará, je, je. Un beso y lo dicho, que descanses mucho. ¡Hasta pronto! Juan.


jajajajajajajaaj  Casi mejor que tomes algo para que se te pase en 7 días. ;)  Estos cambios de temperaturas llevan a eso, al catarrazo.
Supongo que no trabajarás hoy ¿no? La verdad es que, en el fondo, me temo que sí. ¡¡¡Eres incombustible!!! Y dada la hora de este correo, me temo que estás al pie del cañón ya.
(¿¿¿¿LO ves?????¡ Lo sabía.  Con el trancanzo que tienes aquí estás, hablando de María Zambrano con una sensibilidad y una dulzura...quepa´qué! ainssssssssssssssssssssssssssssssssssssss  ¡Tómate algo caliente, síiiiii!)

Desafortunadamente, afortunadamente estoy aquí, conversando contigo. A las 6 me he despertado y hala! a dar vueltas. Así que, pa´rriba. A escribir en silencio. Esto fue lo que ayer vivimos y a lo que no podía dejar de darle vueltas

Voy a ver si me duermo un ratillo, escuchándoos, antes de salir de viaje.
Quiero contarte muchas cosas y necesito estar lúcida. Ahora me pesa la cabeza.

Sólo decirte algo. O yo soy muy transparente o tu eres un poco brujillo o ambas cosas. Jajajajajajaja.
 me da la impresión de que te planteas por qué eres capaz de ayudar a otras personas a resolver sus problemas y no puedes arreglar los que te dañan y te llenan de congoja el corazón.
Lo has clavado. Me duele hasta lo que escribo (que escribo por auténtica necesidad) cargado de emociones brutales que no logro transmitir en mi vida diaria, que no me sirven para recuperar a mi hijo que cada vez está más lejos y cada vez me detesta más. Sé, Juan, lo sé que toda esta angustia que estoy viviendo y más que me espera porque las cosas se complican, me va a enfermar físicamente. Estoy con una sicóloga pero sé que todo lo tengo que hacer yo. Es un trabajo mío que exige serenidad y valentía. Ambas cosas se me han ido de vacaciones hace tiempo. Así que me encuentro desarmada. Veré cómo lamerme las heridas al tiempo que las entiendo cómo escudos protectores para él, para evitarle a él más sufrimiento.

Llevo días pensando en los 8 minutos en caída libre de los pasajeros del avión. Cuando vuelo (poco porque me horroriza) una leve turbulencia de dos segundos, me descompone físicamente y me pone al borde del infarto: se me sale el corazón por la boca y soy incapaz de pensar. Esos 8 minutos me parecen el epítome del pavor. Y todo por la enajenación de un desalmado o un enfermo. Por la ceguera de su confusión que le deshumanizó. Dejó de ser un ser humano para convertirse en una monstruosidad que ha destrozado la vida de muchas personas. Llevan dándome vueltas esos 8 minutos como un hachazo en el estómago. Mi hijo ha hecho intercambios de ese tipo y no puedo ni ponerme en la piel de esos padres. No puedo.
Pero sobre todo me pregunto si yo, en mi confusión, mi impericia, no iré regando por ahí 8 minutos de caída libre en la vida de los que me rodean. En la vida de mi hijo. Y en otras vidas. Como un Polifemo herido. Y siento que quiero vomitar. Esa es la congoja de la que hablas, Brujillo.

Yo también soy algo brujilla y sé que, por acompañar, por cumplir con tu obligación, por estar al lado de los demás puede que te olvides de ti mismo y te descuides un poco. Es seguro que no podrás ponerte en tratamiento si estás constipado. Por seguridad y por lógica.Tampoco pasa nada por retrasar unos días el comienzo, pero hazme el favor de cuidarte mucho, quedarte en la camita, tomar calditos y descansar. Sé también que, como estás como un haya, si te cuidas un poquillo más de lo normal, en dos días estarás al cien por cien y el lunes te sentirás mucho mejor

Un besito, Juan. Cuídate mucho
Hasta pronto





Esther

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