¡Buenos días, Esther! ¿Cómo estás? ¿Qué tal la visita al médico anteayer? ¿Todo bien? Ya me contarás qué te comentó.
Por aquí, sin novedad. Preparando los programas de este fin de semana. Nos toca en estudio, así que más tranquilos. Voy a echar un vistacillo al Facebook, que ayer estuvo desatado. Era el cumple de Pepa y fueron miles y miles los escuchantes que entraron a ver la página. Casi 80.000 iban a primera hora de esta mañana. Pepa estaba emocionada. Es una gozada comprobar el cariño que le tiene, le tenemos, la gente. Da gusto. Bueno, Esther, te dejo. Voy a ponerme a darle un poco. Un beso fuerte y hasta otro ratico. Juan.
¡Juan! ¡Hola! Llevo días buscando un ratito de tranquilidad para escribirte y¡¡¡¡no lo encuentro!!!! No paro en todo el día, pero es que es literal. UNa pasada. Bien, porque me estimula y tengo trabajo. Mal porque no tengo tiempo para nada y voy al límite.Esta semana mucho más porque entre las competiciones de Raúl y el aniversario de MeV, no estuve en casa y no pude ponerme al día en algunas cuestiones que son importantes para llevar mejor la semana. Para el estómago tampoco es lo mejor. Tengo poco tiempo, como tarde, mal y nunca y por pura ansiedad y cansancio. Conclusión: cojo kilos tontamente y sigo con el estómago revuelto.
El digestivo me ha mandado unos análisis para descartar cosas y después seguiremos con otras pruebas. Es un privado, así que se lo toman exhaustivamente y a mí me escama esto siempre. Vale, está bien hacerse pruebas y estar controlada, pero a veces se mandan innecesariamente. Opino. Estoy en la privada por mi ginecóloga y como no puedo optar a ambas pues tengo que seguir ahí para todo. Una contradicción más porque estoy a favor de la pública a muerte (huy qué mal ha sonado eso). Pero en fin... Gracias por acordarte, Juan.
¿Y tú cómo te sientes? El lunes vas al médico ¿no?
Sí, ayer, a matacaballo, le hice a Pepa una imagen-felicitación y la puse en el Facebook y le envié un correo para felicitarla. Mi Pepa...¡Casi acuario como yo! PEro no, Piscis. Más sensata y serena, creo. ;)
Amenazo con otro correo más largo. Con tiempo. Para hablarte de mi hijo. ¿Sabes? Es algo que hablo mucho por encima con amigos, madre...etc. Pero en profundidad, no lo hago con nadie. Creo que me produce pavor enfrentarme a todo lo que hay dentro de mí al respecto. Lo estoy pasando tan mal, que lo entierro. Fui a la sicóloga y me propuso escribirlo y no he podido. Siempre me digo que necesito ponerme en condiciones óptimas y nunca las encuentro. Pero creo que es puro miedo y dolor. Porque sí creo que lo estoy haciendo mal y cuando pienso en posibles consecuencias, me mareo. Se me va la vista literalmente y me mareo. Pero lo tengo que hacer. Lo tengo que intentar. Sobre todo porque quizá me ayude a hablar con él, cosa que en este momento es imposible. Creo que el problema soy yo, realmente. El es un adolescente. Prepotente y perdido, al mismo tiempo. Pero yo no sé gestionar sus "patadas", sus faltas de respeto y consideración y acabo reaccionando de la peor manera. Creo. Y luego pienso en las consecuencias y.... En fin, intentaré sacar todo esto algún día no muy lejano.
Un besito, Juan. Seguimos hablando y ¡ nos "vemos" en la tertulia.!
Esther
Esther
¡Hola Esther! Ya sabes que me encanta conversar contigo. Y charlamos cuando te venga bien. Ya encontrarás ese tiempo para escribir. No te preocupes. Además, lo primero es lo primero. Y eso pasa por la salud y por Raúl. Espero que las pruebas a las que te vas a someter descarten muchas cosas y continúes hacia adelante con normalidad. La verdad es que te entiendo en lo que comentas de la contradicción entre lo público y lo privado. En nuestro caso, yo voy por la Seguridad Social y mi mujer pertenece a la Mutualidad General Judicial y tiene Igualatorio y, por tanto, médicos privados. Ella dudó mucho de escoger entre el Igualatorio y la Seguridad Social. Mientras somos jóvenes y nos sentimos invulnerables, optó por la privada porque es más rápido y para pequeñas cosas resulta más cómodo. Pero cuando empiezan las "goteras", como ahora, la pública es el ángel de la guarda. En mi caso, que llevo 27 años trabajando en la RTVE pública, no existe debate, je, je. Pero bueno, al final, mirándolo desde un punto de vista práctico, lo importante es estar bien atendido y que esos primeros achaquillos no pasen a más. Sigo sintiéndome estupendamente. No me molesta nada la cicatriz y todo marcha bien. Veremos qué dice el hematólogo el lunes. Ya te contaré.
Me gusta esa "amenaza" de un correo más largo para hablar de Rául. Una de las cosas que se me da bien es escuchar. En contra de lo que pueda parecer, de la radio siempre me ha atraido más la parte de escuchante que la de hablante, que es la mía. Pero me gusta mucho escuchar a quien tiene algo que contar. En todo caso, sé que serás capaz de encontrar un camino por el que acercarte a tu hijo. Lo que no tendría remedio es que esta situación no te alterase y te dejara indiferente. Y no es así. Y ese amor que trasmites por él te llevará a la solución. Y en una relación, aunque sea entre un adulto y un adolescente, no puede haber un solo responsable. Los hijos también son responsables de sus actos. Bueno, con ese corazón tan grande que tienes lo lograrás. Un beso y ¡hasta mañana! Juan
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