jueves, 16 de abril de 2015

19 y 20 y 21 de marzo El hilo se esponja y se nutre.

Hola Juan
Escribo esto antes de que recibas el paquetito porque es lo que me hubiera gustado escribir para acompañarlo. Pero quise que te lo encontraras cuando volvieras al trabajo después del hospital y tuve que hacerlo deprisa, sin tiempo para misivas reposadas. 
Por otro lado, qué decirte. Las palabras, ya te dije, a veces se quedan rezagadas y asoman solo para decirme que no son necesarias porque no son suficientes. 

Yo sólo quería hacerte llegar todos mis buenos deseos. Necesitaba hacer algo que te hiciera sentir acompañado y arropado por algo más que palabras. Necesitaba hacerte llegar risas y optimismo y motivos para la distracción y el buen rollo. Necesitaba, necesitaba... 
¿Ves cómo es absurdo intentar explicar lo inefable? 
Aquí lo único importante es lo que necesites tú, Juan. Y sobre todo que no necesites nunca hacerte recordar que no estás solo y que te apoyamos con todo nuestro cariño y admiración. 
Yo, tan lejos pero tan cerca.

Un besito, Juan

Esto lo escribí, como te digo, en cuanto te lo envié porque fue un impulso que no me dejó tiempo para acompañar el libro con algunas palabras, como te explico arriba. ¡Me sorprende lo que dices de mi letra! No es bonita,ni siquiera cuidada, y esa la escribí en la oficina de correos rápidamente.

MI parto fue una pesadilla no por el asesinato vil de Miguel Angel Blanco (por cierto, parece que su asesino acaba de salir), que también acompañó. El momento más hermoso de la vida de una madre se convirtió en una tortura. Sin epidural e inducido, me dejaron ante un parto dolorosísimo , de riñones, a mí sola desde las 10 de la noche hasta las 4 de la madrugada, que me llevaron a dilatación con mi marido (no podía ver después la camisa que le agarraba desesperada e hice que la tirara) para después de una hora infructuosa me llevaran a quirófano donde tras una hora de aquelarre, con los doctores encima de mí apretando porque Raúl no salía y en la que yo solo quería morirme ya, Raúl salió morado completamente, no le oí llorar y solo lo vi un momento completamente tapado para que no viera su color y se lo llevaron a incubadoras con un test de apgar de 6 que no recuperó en su segunda prueba. No lo volví a ver hasta 2 días después. Yo no podía andar ni moverme porque tuve una episotomía que era casi una cesárea vaginal: tardaron una hora en coserme. Cuando terminaron se me habían dormido ambas piernas y solo cinco horas después empecé a sentirlas después de que mi madre se dejará la piel dándome masajes. Cuando me  subieron a Raúl, empecé a llorar y no podía parar. Las lágrimas me caían solas sin saber por qué. Y todavía tengo que dar gracias a la vida de que Raúl no tuvo ninguna lesión y fue un bebé sanísimo y feliz.
Esto lo escribí el 19 de junio del 2012

Perdona, Juan. No quería escribirte hoy porque sabía que al final te iba empañar con mis sombras. Ayer y hoy están siendo unos días muy tristes para mí. Duros. Y no quiero compartir contigo más que alegría, ilusiones y buen rollo. Pero me hablaste de Miguel Ángel Blanco y me salió todo como un borbotón.

Mañana o pasado intento contarte algo más bonito que también te debo a ti.

Espero que te guste el libro. Es una tontería pero se lee bien y es divertido, delirante a veces.

Un besito y espero que hayas tenido un buen día del padre

Esther

Hola Esther. Ahora sólo dos líneas para decirte que eres una persona fantástica, que no empañas nada, porque lo que cuentas no son sombras. Todo lo contrario. Seguro que lo viviste como sombras porque el relato que haces del nacimiento de Raúl y las horas posteriores es estremecedor. Pero lo que  a mi me llega es un enorme fogonazo de luz. Porque compartir ese recuerdo, sobreponerte a ese momento y concluir que debes dar gracias a la vida demuestran tu entereza y ese corazón que, compruebo cada día, crece y crece. Uffff, yo doy gracias a la vida, a la providencia, a Dios, a la casualidad,a la suerte...a lo que sea, que haya hecho que haya conocido a alguien tan extraordinario como tú. Un beso, que descanses y buenas noches. Juan.

Leído dos veces seguidas tu relato, Esther, con el corazón sobrecogido solo puedo ratificar lo que he escrito en el mensaje anterior. Eres una mujer extraordinaria. No me extraña que participes de un proyecto tan generoso como Música en Vena y que seas capaz de trasmitir tanta luz, tanto sosiego y tanto sentimiento. Si no tienes inconveniente, Esther, me gustaría que Leire leyese lo que te ocurrió para que siempre, sea médico o sea lo que sea, sepa que lo importante en esta vida es ser buena persona, ponerse en el lugar de los demás y hacer con responsabilidad, rigor y cariño la tarea que le toque. Ojalá que alguna de las "profesionales" que te "atendió" hubiese leído tu escrito. Le hubiese supuesto una ingesta de humildad, generosidad y sensibilidad. Me siento muy orgulloso de tenerte ahí cerquita. Mucho.


Hola Juan
¿Cómo estás?
Muchas gracias por todo lo que me dices. Estoy muy lejos de sentirme el hada que describes. Más bien me siento una bruja enmarañada en un enfrentamiento dolorosísimo con mi hijo del que no sé salir. Tanto que pienso que lo he perdido. Llevo tres días sintiendo lo que más miedo me da del mundo, la ansiedad. Me ahogo de miedo y de tristeza. Así que ya ves cómo me llegan tus palabras. Muchas gracias.

Sí, claro, enseñáselo a Leire.

Perdona, Juan. Perdonáme. Otro día te escribo para contarte cosas más bonitas.
Un beso fuerte

Hola Esther. No hay nada que perdonar. En absoluto. No te disculpes. Y tomate el tiempo que necesites para superar este momento delicado. Si fuiste capaz de superar lo que sucedió aquella noche del 13 al 14 de julio, ahora tienes que encontrar esa fuerza y ese valor que tuviste y que seguro conservas. No te quiero molestar. Solo ofrecerte todo el apoyo y el ánimo que te mereces.Y no te rindas ni des las cosas por perdidas. Un beso y hasta pronto.


No me molestas, Juan. Al revés. Me das mucha fuerza.Yo no soy fuerte ni valiente, ya te lo he comentado en alguna ocasión.

Otro día te cuento otra casualidad que he vivido hoy muy emocionante: he estado con MeV en neonatos. Ha sido brutal. Todo lo que te contaba de mi parto ha vuelto viendo a esos bebés.

¿Tú has tenido un buen día?

¡Buen programa mañana!
Muchas gracias, Juan
Un beso grande


Rizando el rizo de las casualidades, Juan.
Hoy he conocido y disfrutado a esta mujer. Una voz hermosísma y una persona muy especial. Escúchala si puedes, es excepcional. Se llama Raquel Andueza
¿Te imaginas de dónde es? Adivina, adivinanza ;)

Un beso

¡Buenos días, Esther! Espero que hayas descansado bien. Ojalá. Después de esa experiencia tan impactante que viviste con los bebés ha debido costarte. Pero bueno, confío en que te encuentres mejor. Síííííí, conozco a Raquel. No personalmente, pero sí por su talento y por su capacidad. El apellido le delata, ja, ja. Navarrica, navarrica. Bueno, Esther, seguimos hablando. De momento te espero en la tertulia. Fijate qué tema, "Las consecuencias". Para debatir días y días. Un beso y hasta ahora. Juan.

No hay comentarios:

Publicar un comentario