Esther, no tengas ninguna duda de que tus mensajes son una delicia y ayudan muchísimo. Como has sabido expresar de esa manera tan bonita, esos hilos mágicos que tejen relaciones inesperadas, las conversaciones contigo fluyen con mucha naturalidad y con esa paz y armonía que trasmiten las personas en las que puedes confiar. Eso se siente o no se siente. Y en este caso es como si hubiese pasado cientos de horas conversando contigo. Me hace sentir muy bien. Imagino la tristeza que estás viviendo. Se percibe nítidamente todo el amor que sientes por él. Y por eso comprendo tu sufrimiento. No sé por qué no te salen las lágrimas Esther. Supongo que tendrá un poco que ver con todas las emociones que se acumulan en tu corazón y en tu cabeza. A veces las emociones salen más fácil cuando algo no nos afecta tan directamente y, sin embargo, nuestro cuerpo se resiste a dar la respuesta adecuada cuando lo necesitamos. En ocasiones somos tan complejos... En todo caso sé que encontrarás la manera de comunicarte con Raúl. Tardará un poquito mas o un poquito menos pero ese momento llegará.
Gracias por todo lo que dices de mi trabajo. La verdad es que disfruto cada minuto con una intensidad como nunca imaginé cuando estudiaba. Pero desde el primer minuto, la radio me atrapó. Y, creo que la radio tiene mucha relación con la medicina. Decía Ryszard Kapucinscky que para ser buen periodista hace falta ser buena persona. Estoy de acuerdo y lo extiendo a todas las profesiones. Y tengo la sensación de que Pepa, por ejemplo, ejerce una labor terapéutica para muchas personas. Lo veo cada vez que salimos con el programa. Como se le ilumina el rostro a mucha gente cuando le ven es emocionante. Y en una ciudad pequeña como Pamplona, con un sencillo gesto, escuchando un poquito, puedes aliviar las cargas de personas que sufren. Simplemente escuchando y haciendo caso. Y contando en la radio que hay personas que necesitan una pequeña mejora en un aspecto simple para experimentar una gran mejora en su vida. Y es una enorme fortuna poder conocer y escuchar a tantas gentes que tienen algo que decir. Recuerdo con gran claridad una rueda de prensa a la que asistí aqui con Joan Massagué de ponente. Habló de la metástasis, de todo lo que los biólogos trabajan para averiguar de qué dichosa manera se produce ese fenómeno. Explicó que no daban con ello con tal naturalidad, con tal espíritu didactico, con tantas ganas de que los periodistas le entendiésemos para poder trasmitir bien su mensaje a los pacientes y a sus familiares, que tengo aquella imagen guardada con una nitidez asombrosa. Y luego te encuentras con personas como tú, llenas de vida y de energía y de ganas de compartir. Difícilmente se puede tener un trabajo mejor. Ah, y te digo de todo corazón, no molestas ni amenazas, ni nada de eso, ja, ja. Todo lo contrario. Como te decía mas arriba lo que me trasmites es bienestar, tranquilidad, quietud. Y viene muy, muy bien.
Me encanta pasear. Y mucho, mucho hacerlo en bicicleta. Lo echo mucho de menos estos días. Hace un tiempo maravilloso y he salido a caminar. Pero no me he atrevido a montar en bici. Al menos hasta el miércoles de la semana que viene. Ese día me ve el cirujano plástico que me operó el día 25. Y como me dijo que hasta que no viese como ha quedado su firma en mi zona inguinal solo podía hacer esfuerzos moderados, pues le he hecho mucho caso y ni siquiera he subido a la estática que tengo aquí en casa. Espero que si el 18 me autoriza pueda darme algún paseillo antes de empezar con la quimio. Tengo cierta curiosidad, mas bien morbosidad, por experimentar el tratamiento. Lo digo porque ya que lo tengo que pasar, me atrae averiguar si es posible que Lance Armstrong hiciera ciclismo cuando le estaban tratando a él de un cáncer de testiculos con metástasis en el pulmón y el cerebro. Me parece algo tan inverosímil que casi necesito comprobarlo empíricamente. Ya puestos, así saco alguna conclusión, ¿no te parece?
Bueno, Esther, me despido ya. Gracias infinitas una vez mas. Por tu compañía, por tu comprensión, por tu complicidad y por ser tan requetemaja. Y por lo del after hours, que seguro que Iñigo nos lo perdona. Y, por supuesto, escríbeme siempre que quieras. Compartir hace la vida mejor. Un beso muy fuerte. Que descanses y hasta otro ratico. Juan.
Hola Juan
¿Cómo llevas este "martes"?
¡¡¡Muchísimas gracias por la grabación!!! LA tengo ya como lo que es: oro en paño. Gracias.
Es maravilloso que trabajes en ese ambiente. Es un lujo que no todo el mundo disfruta. Sentirse arropado así es más de la mitad del camino andado. De cualquier camino. ME ha gustado mucho eso que dices de que no hacéis comidas...etc Porque es tan frecuente que esas comidas sean un engorroso compromiso que todavía dice más de esa "otra pequeña familia" de la que me hablas. Por cierto, ¿tú corres los Sanfermines?
Aquí en casa, también hay pasión por las bicis. A mí, sin embargo, no me gustan (me duele el culete y voy incómoda). Yo prefiero caminar. Puedo pasarme horas caminando. No se me ocurre nada más placentero que caminar, tumbarme al sol para descansar leyendo o comiendo, volver a caminar...y así ad infinitum. Cuando voy a otra ciudad me la pateo caminando horas. Y sí, espera un poquillo para coger la bici. Como sustituto, un buen paseo es ideal.
Acabo de venir de darme un masaje. La vida siempre es así. Vas a una cosa y nunca sabes lo que te vas a encontrar. Yo me he encontrado todo un mundo. Un mundo que me ha recordado lo que ya sé porque no se me olvida ni un solo momento. Me ha dado dos sesiones y me ha dicho que ahora me toca a mí. Ha sido una conversación de una hora muy intensa. Para concluir que mi cuerpo está recibiendo señales de mi cabeza que lo ponen en tensión y que contra eso él no puede sino aliviar, pero nada más. Que yo puedo ir cada día a darme un masaje pero si no soluciono lo que me machaca en mi interior, mi cuerpo lo seguirá pagando. La conversación ha ido por esos derroteros de forma natural y ha sido un poco inquietante. Me ha hablado de las agresiones a las que por miedo, por cobardía, por desconocimiento o por incapacidad, sometemos al cuerpo, y las consecuencias nefastas. Y como todo se simplificaría si fuéramos a sanar primero el alma. Esto me da para 500 emails, Juan. Hemos hablado de las enfermedades y de cómo se pueden simplificar gracias a la mente. Juan, ¿qué piensas de todo esto? Me ha dicho algunas cosas algo inquietantes que solo quiero compartir contigo si quieres que lo haga. Me ha hablado de un médico, el doctor Hamer y de toda esta filosofía médica que choca bastante con la predominante.
¿Qué piensas de las terapias alternativas.
Hay algo que me ha dicho en lo que estoy completamente de acuerdo: el miedo genera tal tensión que produce más daño que la propia situación. Hay que aprender a controlar las emociones tóxicas, domesticarlas y no permitir que nos hagan daño. Yo necesitaría un curso intensivo de todo esto porque se me da fatal. Pero me anima saber que se puede y ¡¡¡se debe!!!
Me decías unos cuantos correos atrás, que te considerabas más racional que emocional. Me ha encantado lo que me has contado sobre Amstrong y tu "curiosidad" frente a la quimio. Me ha encantado comprobar que racionalizando, llevándolo al terreno del conocimiento, del aprendizaje, las cosas se tiñen con una capa protectora que te permite afrontarlas con una perspectiva objetiva que te aleja de ellas emocionalmente y te protege. ¡¡¡Ay qué maravilla compartir con las personas sabias!!! Abrís otras ventanas que permiten airear tantos rincones... Creo que en ti conviven las dosis perfectas de racionalidad y sensibilidad. Y eso, que no es nada fácil, es una suerte. No solo para ti, que está claro; sino, seguramente también para las personas que te rodean.
El tema "buen profesional= buena persona, nos da para un par de meses, Juan. Yo no estoy tan segura. Quiero decir que me parece que lo que realmente puede ser verdad es que a ti, como a mí, solo nos interesen las buenas personas. Y que los buenos profesionales que no lo son, no nos interesen nada y por lo tanto su profesionalidad no nos diga nada en absoluto. Otra cosa es que sean o no buenos profesionales. Estoy casi convencida que puede haber gente muy buena en su profesión y ser unos hijos de puta. Algunos hemos conocido ¿no, Juan? Brillantes intelectuales, artistas o profesionales de cualquier tipo, que en su vida diaria son unas "malas gentes que caminan". (Novela de Benjamín Prado). En fin, ya te digo, para dos meses nos da esto.
Salgo para todo el día y no he podido no escribirte porque vengo conmocionada por la conversación con mi masajista (me pregunto si me faltan más de dos hervores para que las cosas me afecten así. Claro, que no son todas las cosas las que hablan directamente con algo muy dentro de mí). Durante toda esa conversación, has estado en mi mente continuamente. Pero para mí ha sido algo desestabilizadora y solo si crees que no lo será para ti, la compartiré contigo. Con el único objetivo de sumar fuerzas en ese objetivo común que han abrazado tus compañeros y del cual yo también quiero ser parte, claro.
La idea resumen, que comparto, es que la mente es muy poderosa y que el trabajo mental es tan importante como el físico.
Salgo, ¡¡¡que es muy tarde!!!
UN beso fuerte, Juan.
Esther
Hola Esther. Serán ya buenas noches cuando nos reencontremos. El "martes" ha sido bastante productivo. Quería adelantar trabajo para la semana que viene y lo he conseguido. Mañana a primera hora tengo que ir a hacerme análisis de sangre y tendré menos tiempo por la mañana para trabajar. Así que hoy no he parado. A ti, ¿qué tal te ha ido? Espero que muy bien.
Me preguntas por si corro los encierros. La respuesta es contundente, je, je, NOOOOOO,,,, Dice mi madre que porque no nací en Navarra (soy de Irún) y no tengo el sentimiento de corredor. En realidad es porque me da un miedo atroz ponerme delante de un bicho de ese tamaño. Si que radio las carreras desde 1988. Soy ya el decano de mi puesto, je, je, que es el del callejón de entrada a la Plaza de toros.Voy a poner una placa con mi nombre ahí, ja, ja. Me toca narrar el final, en 2013 se produjo un montón a la entrada del callejón, a apenas 5 metros de donde yo me encuentro. Aun recuerdo las caras de pánico de los mozos cuando se quedaron atrapados y los toros venían a toda velocidad. No pasó nada. Un chico de Vitoia con síntomas de asfixia, que se recuperó muy bien. Cuando pasan estos milagros, aquí lo atribuimos al Capotillo de San Fermín. No sé si será eso u otra cosa. Pero a veces los encierros son una sucesión de buenaventuras inexplicables. Las transmisiones las hacemos en cadena y se emiten por Radio 1, Radio 5 y por Radio Exterior a todo el mundo. Es de los trabajos más trepidantes que puedes hacer. Sientes la adrenalina un montón. Y si eso es lo bueno, los atentados de ETA que me ha tocado cubrir es lo peor de lo peor. Ver el sufrimiento de los víctimas y su familia es terrible. Algún día te hablare mas despacio de este asunto. Seguramente aquí, vemos las cosas de otra manera. Como esto es pequeño, casi todos conocemos a gente de los buenos y también de los malos. Y a lo mejor que utilice este lenguaje de buenos y malos te parece pueril y banal. Pero me parece clave para identificar lo que ha hecho cada uno. Aquí hemos tenido malos, por acción, por omisión y por mirar hacia otro lado. Afortunadamente los malos están vencidos. Lo creo firmemente. Y ahora nos queda aquí una tarea difícil. La de establecer lazos que en un futuro permitan reconciliarse, perdonar, no olvidar y mirar al futuro. Pero bueno, es un tema demasiado duro para tratarlo en unas pocas líneas.
Esther, estoy encantado de compartir todas las inquietudes, preocupaciones, alegrías, anhelos que quieras. Ya te digo que me siento feliz conversando contigo. Y me preguntas por tu conversación con el masajista. La verdad es que soy bastante escéptico con todos esos mensajes sobre el alma, la mente y el cuerpo. Si creo que la parte física y la mental no son independientes y están en permanente comunicación. Estoy seguro de que un mal estado físico repercute en nuestra mente. Y al revés. Cada vez se habla mas de la salud mental. Lo hablé hace poco con Laura Rojas Marcos y con Javier Urra, que estuvieron por aquí. Con ese concepto nos quieren decir que así como cuidamos nuestro físico, tenemos que cuidar nuestra mente. Vigilarnos, estar alerta y prevenir así que en un futuro podamos sufrir algún tipo de enfermedad mental. No hablamos de esquizofrenias o psicopatías o lo que acostumbramos a pensar cuando hablamos de salud mental. Sino de lo que sería el equivalente por decirlo de una manera, a una enfermedad física que pueda cromificarse, por ejemplo. Eso lo veo claro, pero lo que te ha comentado el físio... Ufff. Tal vez tenga razón. No puedo asegurar que sí o qué no. Pero me suena demasiado drástico. E insisto, no descartó que pueda tener razón. Pero a mi eso de que nos alerten de esa forma me da cierto repelús. Yo creo mucho en la fuerza mental, pero en la mía y en la de la gente a la que quiero y en la que confío. Pero también tengo claro que solo con fuerza mental no vale. He conocido a gente estupenda, con una una energía tremenda, unas ganas de vivir desbordante, a los que un cáncer se los ha llevado en un mes. Y no una o dos personas. Unas cuantas mas. No te conozco mucho, Esther, pero me da la impresión de que eres una persona con un mundo interior hiperactivo, lo que tiene sus cosas buenas y otras que no lo son tanto. Ahora probablemente estés en el valle y las montañas de alrededor te parezcan muy difíciles de escalar. Pero estoy seguro de que tienes la fuerza interior y la energía suficiente para ponerte en marcha y llegar hasta donde quieres. No me cabe duda. Tal vez te haga falta un poco de pausa, frenar en ese frenético ritmo que llevas. Una vez, haciendo un curso de formación en la radio nos enfrentamos a una disyuntiva que muchas veces nos corroe. ¿Qué se atiende antes, lo urgente o lo importante? Y la respuesta es muy clara. Me costó aceptarlo con convicción. Pero una vez que lo hice lo llevo a rajatabla. La respuesta es lo IMPORTANTE. A veces nos confunde la urgencia y damos respuesta a cosas que no tienen importancia. O que solo la tienen para nosotros y no para quienes nos rodean. Y, al final, comprendes que lo importante es, precisamente, lo importante. Lo que nos ayuda a nosotros y lo que nos rodea. En todo caso y volviendo a la cuestión que me planteabas, pienso que sabrás elegir el camino correcto. Y la principal fuerza está en tu interior. No lo dudes. Y eso de los hervoricos, je, je, nada de nada.
Es muy interesante lo que apuntas sobre el asunto de las buenas personas y los buenos profesionales. Y comparto contigo que es un tema que da para mucho. Porque efectivamente la consideración general hace que califiquemos de grandes profesionales a gente que es miserable en su vida no profesional. Pero a veces también catalogamos como buenos profesionales a quienes no lo son. Vemos a gente que gana mucho dinero, es reconocida socialmente y, aparentemente triunfa. Pero cuando rascas hasta el fondo, ay, entonces ya vemos a gente que nos parece tan buena profesional. Tengo que profundizar más en tu reflexion, que es muy atinada.
Bueno, Esther. Es hora de terminar, que estarás cansada después de un día tan intenso. Y como te decía mas Rriba, hay que darse una pausa, unos minutos para ti misma, para encontrar esa paz tan necesaria que nos permite avanzar. Un beso. Ah, y reiteró que me encanta conversar contigo y compartir todas estas inquietudes y emociones que nos acechan. ¡Hasta otro ratico y que descanses!
Me preguntas por si corro los encierros. La respuesta es contundente, je, je, NOOOOOO,,,, Dice mi madre que porque no nací en Navarra (soy de Irún) y no tengo el sentimiento de corredor. En realidad es porque me da un miedo atroz ponerme delante de un bicho de ese tamaño. Si que radio las carreras desde 1988. Soy ya el decano de mi puesto, je, je, que es el del callejón de entrada a la Plaza de toros.Voy a poner una placa con mi nombre ahí, ja, ja. Me toca narrar el final, en 2013 se produjo un montón a la entrada del callejón, a apenas 5 metros de donde yo me encuentro. Aun recuerdo las caras de pánico de los mozos cuando se quedaron atrapados y los toros venían a toda velocidad. No pasó nada. Un chico de Vitoia con síntomas de asfixia, que se recuperó muy bien. Cuando pasan estos milagros, aquí lo atribuimos al Capotillo de San Fermín. No sé si será eso u otra cosa. Pero a veces los encierros son una sucesión de buenaventuras inexplicables. Las transmisiones las hacemos en cadena y se emiten por Radio 1, Radio 5 y por Radio Exterior a todo el mundo. Es de los trabajos más trepidantes que puedes hacer. Sientes la adrenalina un montón. Y si eso es lo bueno, los atentados de ETA que me ha tocado cubrir es lo peor de lo peor. Ver el sufrimiento de los víctimas y su familia es terrible. Algún día te hablare mas despacio de este asunto. Seguramente aquí, vemos las cosas de otra manera. Como esto es pequeño, casi todos conocemos a gente de los buenos y también de los malos. Y a lo mejor que utilice este lenguaje de buenos y malos te parece pueril y banal. Pero me parece clave para identificar lo que ha hecho cada uno. Aquí hemos tenido malos, por acción, por omisión y por mirar hacia otro lado. Afortunadamente los malos están vencidos. Lo creo firmemente. Y ahora nos queda aquí una tarea difícil. La de establecer lazos que en un futuro permitan reconciliarse, perdonar, no olvidar y mirar al futuro. Pero bueno, es un tema demasiado duro para tratarlo en unas pocas líneas.
Esther, estoy encantado de compartir todas las inquietudes, preocupaciones, alegrías, anhelos que quieras. Ya te digo que me siento feliz conversando contigo. Y me preguntas por tu conversación con el masajista. La verdad es que soy bastante escéptico con todos esos mensajes sobre el alma, la mente y el cuerpo. Si creo que la parte física y la mental no son independientes y están en permanente comunicación. Estoy seguro de que un mal estado físico repercute en nuestra mente. Y al revés. Cada vez se habla mas de la salud mental. Lo hablé hace poco con Laura Rojas Marcos y con Javier Urra, que estuvieron por aquí. Con ese concepto nos quieren decir que así como cuidamos nuestro físico, tenemos que cuidar nuestra mente. Vigilarnos, estar alerta y prevenir así que en un futuro podamos sufrir algún tipo de enfermedad mental. No hablamos de esquizofrenias o psicopatías o lo que acostumbramos a pensar cuando hablamos de salud mental. Sino de lo que sería el equivalente por decirlo de una manera, a una enfermedad física que pueda cromificarse, por ejemplo. Eso lo veo claro, pero lo que te ha comentado el físio... Ufff. Tal vez tenga razón. No puedo asegurar que sí o qué no. Pero me suena demasiado drástico. E insisto, no descartó que pueda tener razón. Pero a mi eso de que nos alerten de esa forma me da cierto repelús. Yo creo mucho en la fuerza mental, pero en la mía y en la de la gente a la que quiero y en la que confío. Pero también tengo claro que solo con fuerza mental no vale. He conocido a gente estupenda, con una una energía tremenda, unas ganas de vivir desbordante, a los que un cáncer se los ha llevado en un mes. Y no una o dos personas. Unas cuantas mas. No te conozco mucho, Esther, pero me da la impresión de que eres una persona con un mundo interior hiperactivo, lo que tiene sus cosas buenas y otras que no lo son tanto. Ahora probablemente estés en el valle y las montañas de alrededor te parezcan muy difíciles de escalar. Pero estoy seguro de que tienes la fuerza interior y la energía suficiente para ponerte en marcha y llegar hasta donde quieres. No me cabe duda. Tal vez te haga falta un poco de pausa, frenar en ese frenético ritmo que llevas. Una vez, haciendo un curso de formación en la radio nos enfrentamos a una disyuntiva que muchas veces nos corroe. ¿Qué se atiende antes, lo urgente o lo importante? Y la respuesta es muy clara. Me costó aceptarlo con convicción. Pero una vez que lo hice lo llevo a rajatabla. La respuesta es lo IMPORTANTE. A veces nos confunde la urgencia y damos respuesta a cosas que no tienen importancia. O que solo la tienen para nosotros y no para quienes nos rodean. Y, al final, comprendes que lo importante es, precisamente, lo importante. Lo que nos ayuda a nosotros y lo que nos rodea. En todo caso y volviendo a la cuestión que me planteabas, pienso que sabrás elegir el camino correcto. Y la principal fuerza está en tu interior. No lo dudes. Y eso de los hervoricos, je, je, nada de nada.
Es muy interesante lo que apuntas sobre el asunto de las buenas personas y los buenos profesionales. Y comparto contigo que es un tema que da para mucho. Porque efectivamente la consideración general hace que califiquemos de grandes profesionales a gente que es miserable en su vida no profesional. Pero a veces también catalogamos como buenos profesionales a quienes no lo son. Vemos a gente que gana mucho dinero, es reconocida socialmente y, aparentemente triunfa. Pero cuando rascas hasta el fondo, ay, entonces ya vemos a gente que nos parece tan buena profesional. Tengo que profundizar más en tu reflexion, que es muy atinada.
Bueno, Esther. Es hora de terminar, que estarás cansada después de un día tan intenso. Y como te decía mas Rriba, hay que darse una pausa, unos minutos para ti misma, para encontrar esa paz tan necesaria que nos permite avanzar. Un beso. Ah, y reiteró que me encanta conversar contigo y compartir todas estas inquietudes y emociones que nos acechan. ¡Hasta otro ratico y que descanses!
¡Hola Juan!
¿Cómo estás? ¿Qué tal has pasado el día?
Yo acabo de llegar, algo cansada. He visto "Relatos salvajes! He disfrutado muchísimo. ¿La has visto? Me alegro mucho de haberla visto en el cine.
Uffff cada vez llego más sin energías al viernes. Voy a espanzurrarme en el sofá, pero quería saludarte al menos.Tengo que contestar tu email con tiempo. Ni te imaginas lo que me interesa lo que me cuentas sobre lo importante y lo urgente y sobre tu experiencia con el terrorismo.
Mañana "nos vemos". Te deseo un estupendo programa. Tengo muchas ganas de saber qué libro estaba leyendo Pepa. Supongo que hay entrevista este finde.
Un besito y hasta luego!
¿Cómo estás? ¿Qué tal has pasado el día?
Yo acabo de llegar, algo cansada. He visto "Relatos salvajes! He disfrutado muchísimo. ¿La has visto? Me alegro mucho de haberla visto en el cine.
Uffff cada vez llego más sin energías al viernes. Voy a espanzurrarme en el sofá, pero quería saludarte al menos.Tengo que contestar tu email con tiempo. Ni te imaginas lo que me interesa lo que me cuentas sobre lo importante y lo urgente y sobre tu experiencia con el terrorismo.
Mañana "nos vemos". Te deseo un estupendo programa. Tengo muchas ganas de saber qué libro estaba leyendo Pepa. Supongo que hay entrevista este finde.
Un besito y hasta luego!
No hay comentarios:
Publicar un comentario