jueves, 16 de abril de 2015

17 y 18 marzo Impulsos Sorpresas

¡¿Ya en casa, Juan?! ¡Genial! ¿Cómo te sientes? ¿Tienes molestias?
Espero que te sientas bien, ¡¡¡como un haya!!!

¡¡¡Es un lujo eso de encontrarte con "la familia" en cualquier sitio!!! Tan lejos pero tan cerca...Me alegra que el personal sanitario te haya cuidado tan bien. Y seguro que para ellos es un honor conocerte. ¡¡¡Con lo majico que eres!!!

NO te canso más, Juan. Qué pases una buena noche y me vas contando cómo te encuentras ¿vale?

¡A descansar y a disfrutar!


Un beso fuerte
Esther


Hola Esther. ¿Qué tal el día? Espero que bien. Como te comenté ayer, hoy he tenido consulta con el cirujano que me intervino el pasado dia 25. Me ha dicho que la cicatriz ha cerrado muy bien y que, por su parte, ya estoy de alta. Me ha explicado que la operación fue delicada porque la adenopatia que me extrajo estaba al lado  de la arteria iliaca. Un movimiento en falso y hubiesen tenido que arreglar un buen desaguisado. Además de formidable profesional, el cirujano ha sido muy amable. Le he comentado que Leire, que quiere estudiar medicina, había disfrutado mucho estos días haciendome las curas y escuchando lo que le contábamos que me iban haciendo. Y me ha comentado que la llevemos cuando queramos para que pase un día en el Hospital. De momento, está con el fin de curso y la selectividad. Así que, si después del verano, le han cogido en Medicina, y el doctor tiene un día tranquilo, igual se puede pasar por allí y ver un poco como es el trabajo en un Hospital.
Por lo demás, estoy muy bien. Sin molestias ni dolores. Mañana ya iré a trabajar. Quería preparar un recordatorio a Cifu, nuestro compañero de Radio 3 fallecido a comienzo de semana.
Me ha encantado lo que has escrito sobre la familia. Es lo que somos. Los "hilos mágicos". Pienso mucho en eso. Y la verdad es que cada vez me siento una persona mas afortunada. Por estar rodeado de gente estupenda. Y además por tener también a personas que, como tú, os preocupáis por hacer mejor la vida de los demás. La distancia no es nada cuando se tiene un corazón grande. Ah, y que me digas majico es un honor. Aquí utilizamos mucho esa palabra. Y tiene mucho valor. Gracias, de verdad,
Cambiando de asunto, hablábamos  el otro día del terrorismo, ¿ recuerdas? Afortunadamente no tuve amenazas personales. Si en manifestaciones o actos públicos, en los que nos insultaban por trabajar en Radio Nacional de España. Siempre procuré tomarlo con la mayor flema posible. No responder de forma grosera, pero tampoco callar. Responder con educación y elegancia. Y argumentos. A veces daba resultados. Y otras te tenias que ir. Pero lo peor fue cubrir los asesinatos y los funerales. Contemplar el dolor desgarrador de hijos y viudas es terrible. No es comparable al que puedes sentir cuando alguien muere por un accidente o una enfermedad. El cerebro, al menos el de las personas que intentamos ser correctas, puede asimilar y asumir las muertes por eso, por un accidente, una enfermedad, el paso del tiempo o incluso como comentamos también hace unas semanas, los casos de suicidio. Pero lo del terrorismo se me hace insoportable de asumir. Recuerdo que cuando me tocaba cubrir esas noticias la reacción era siempre igual. Un subidón de adrenalina descomunal que te hacia estar 72 horas alerta, pendiente de todo, informando sin parar y luego, una llorera terrible. A mi que me cuesta mucho, en esos momentos no podía controlarme. Recuerdo especialmente el asesinato de Miguel Ángel Blanco. Aquella horrorosa tarde de sábado y la mañana del domingo. Me acuerdo que no pude dormir. Llegué a la radio a las 6 de la mañana. Y el director entonces me dio el único teléfono móvil que había, un Motorola gigante, con mochila y una antena enorme, y me dijo que fuese a la plaza del Ayuntamiento, donde lanzan el chupinazo Allí estaba entonces la sede de Herri Batasuna. Había cientos de personas tirando cosas contra el inmueble, gritos de ¡asesinos!, la tensión angustiaba. Entonces, incomprensiblemente, pasó una charanga tocando las típicas dianas de San Fermín. Se lió una monumental. Y ahí en medio estaba yo con ese artilugio que casi nadie sabía qué era. Fue terrible. Cuando acabé de trabajar ese día, me encerré en el baño de la radio y estuve llorando amargamente un montón de tiempo. Hasta que me tranquilice y me fui. Era 1997. Vicky estaba embarazada. Leire nació en noviembre. Y, claro, quería calmarme antes de volver a casa. Es muy duro ver el sufrimiento de los familiares, las caras de dolor, los gritos desesperados que te llegan a lo más hondo del corazón. A mi me da mucha pena ver el mal comportamiento que, a mi juicio, han tenido los políticos con las victimas. Creo que se han aprovechado de ellas para manipular los corazones. Siempre he pensado que a las victimas hay que acompañarlas, resarcirlas, darles cariño, no soltarles la mano, pero, en mi opinión, no se les debio hacer participes de las cuestiones políticas. Aquí todos conocemos víctimas y verdugos. Mucha gente tiene familiares que son víctimas y otros que son verdugos. Esto es pequeño. Y nos conocemos casi todos. Y creo que los políticos han hecho poco por avanzar en la búsqueda de una sociedad mejor. Algunos han tratado de igualar Lomque denominaban "todos los terroris os", algo incomprensible, inexplicable e injusto, y otros han puesto freno a cualquier gesto que llegase del lado de los asesinos o de quienes les justificaban. Y guste o no, algunos gestos se han producido. Entiendo que las victimas no puedan perdonar, pero quienes nos gobiernan y nos han gobernado deben ir más allá. Al menos eso me parece a mi. Si no, es imposible seguir viviendo. Y tenemos que pensar también en quienes vendrán detrás de nosotros y querrán vivir en paz. Creo que los ciudadanos, aquí hemos estado mejor que los políticos y hemos sabido avanzar poniendo cada cosa en su sitio. Incluso recalcitrantes defensores de la violencia como elemento para luchar por determinadas ideas, ahora saben que eso no se justifica en ningún caso. Y hay gente que, de momento en voz baja, pero por lo menos con voz baja, han empezado a pedir perdón. Y hay que lograr que eso lo hagan en voz alta. Y que se arrepienten. Y que luego quienes pueden otorgar ese perdón, decidan. Pero los responsables políticos es eso lo que deberían fomentar. No son ellos quienes deben perdonar o no, sino las victimas. Y creo que la gente de este país ha dado muestras sobras de generosidad y bondad. Pero eso es cosa de cada uno. En fin, todo es muy discutible y hay muchas opiniones. Yo creo que la memoria y la justicia son indispensables para que luego llegue el perdón, la reconciliación y un futuro mejor.
Bueno Esther. No te entretengo mas. Un beso fuerte y hasta otro ratico. Juan.


Hola Juan
¡¡¡Qué bien que te sientas tan bien!!! Y mañana trabajas aunque sea fiesta (sí, ya sé que los calendarios son diferentes en la radio).

Ay, menos mal que la cirugía anterior salió bien, Juan. Te podía haber pasado como a los toreros, Paquirri sin ir más lejos (pero en un hospital que no es lo mismo, claro). Menos mal...

Siguen siendo curiosas las coincidencias, Juan. Los dos días de agonía de Miguel Angel Blanco coincidieron con mi parto. No fue un parto, fue una pesadilla y yo en medio de la pesadilla, sola como no se deja a un animal herido, pensaba, "Esther, tranquila, peor lo está pasando ese chico". Y no se me quitaba de la mente. Sufrí mi propia agonía pensando en la suya. Mi idea era guardar los periódicos del día del nacimiento de Raúl como un recuerdo futuro para él y para nosotros, pero no pudimos. La portada de todos los medios era demoledora.  No quise tener ese recuerdo aunque lo llevo conmigo. Así que, fíjate qué cosas de la vida: pasamos los dos uno de los fines de semana más duros de nuestras vidas, probablemente y lloramos mucho los dos también. Cuando me lo contabas no he podido más que emocionarme de nuevo. Me hablabas de los dos días más importantes de mi vida y de los dos más dolorosos y tristes también. Por todo. 
No es fácil no ceder al miedo, Juan. Debes de sentirte orgulloso de ti mismo.

Qué bien lo que me cuentas de Leire... qué maravilla...médico...y va a por ello... Eso es lo realmente necesario: quererlo. Si se quiere se puede. Tarde o temprano. Me parece que ser médico es lo más maravilloso del mundo, la profesión más bonita. Raúl y Leire son de la misma edad, ambos están en la recta final de esta etapa.

Tengo que contarte algunas cosas que me han ido surgiendo en una noche en vela. Pero ya te las iré contando.
Hoy no he tenido un gran día y solo espero meterme en la cama a ver si toca dormir.

Seguro que bordas el perfil de "Cifu" . A mí el jazz no me entusiasma pero en casa sí.

Cuídate mucho, Juan.

Un besito muy fuerte y felicidades mañana , Papi.
Esther

Esther


Ohhhhhh, Esther. Acabo de llegar a la radio y me he encontrado encima de la mesa tu regalo. No te imaginas la ilusión que me ha hecho. Te lo agradezco de todo corazón. La verdad es que no sé muy bien qué decir. Y eso que se supone que expresarse más o menos bien es mi trabajo, je, je. Es una sensación maravillosa sentirse acompañado en esta vida. Y en los momentos delicados, más. Siempre he sido un convencido de que las alegrías, cuando las compartes, se multiplican. Y los disgustos, cuando los compartes, se llevan mejor. Y lo vuelvo a comprobar estos días. Por eso me gusta tanto esa palabra: COMPARTIR. Porque quien es capaz de ello es porque tiene un enorme corazón. Y eso es lo que tienes tú. De verdad, infinitas gracias. Por tenerme tan presente y porque el regalo sea un libro. Algo que para los dos significa mucho. Por cierto, que letra más bonita tienes.
Me ha impresionado mucho el relato del nacimiento de Raúl. Esa ídea de conservar un recuerdo de ese día con los periódicos de la jornada. Y que, de pronto, se cruce la locura de unos pocos y se entrometan y amarguen el momento más hermoso en la vida de una persona. Tremendo.
Espero que después de un día difícil y de una noche en vela,  esta que ha pasado haya sido buena y hayas podido descansar. Y que esas cosas que te van surgiendo se vayan aclarando y las vayas dominando. Cuando quieras, y siempre que te parezca bien, estaré encantado de Compartir. Y, de nuevo, muchas gracias. Eres como un Hada que ha surgido en el camino. Un beso muy fuerte y hasta otro ratico. (Voy a ponerme a trabajar. Hoy estamos sólo 3 en la emisora, así que espero que me cunda, je, je)




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