martes, 16 de junio de 2015

5 de mayo -23

Buenos días, Juan.
Qué bien que recibas tantas alegrías, tantas emociones en medio de esta"travesía" que va siendo durilla pero con la que tú vas a bregar como hasta ahora: firme y con ánimo, porque eres un crack (pa´l Iñigo esto) ;). Tanta gente acompañándote y empujando contigo...es bien emocionante.

JO, a ver si hoy remonta tu estomaguillo y te permite comer bien y "disfrutar" de ello. Lo sel sueño es curioso. Supongo que el cuerpo, que es muy sabio de algún modo, impone su ley: estoy sometido a una gran presión, necesito cargar pilar unos minutos a tope= a dormir. Yo, cuando estaba embarazada no podía hacer dos cosas al mismo tiempo: el cuerpo se dosificaba.

Yo no estoy bien, Juan, pa´qué nos vamos a engañar. Y creo que no tengo derecho a seguir quejándome ni pidiendo ayuda: soy incapaz de manejar esto de una forma "adulta" así que con mi pan me lo coma. El último encontronazo me ha dejado fuera de juego hasta el punto de meterme en la cama  y no querer saber nada de nadie. NO entiendo por qué tengo que consentir algunas cosas que ya han sucedido y el dolor, la impotencia, no me permiten ni siquiera hablarle. Prefiero no verle a seguir llevándome decepciones y más golpes. Sé que no es una reacción "adulta" pero no puedo hacerlo de otro modo. Hablar no sirve de nada. ¿Qué otra cosa puede servir? Me estoy perdiendo la vida de mi hijo. No iré a San Sebastián probablemente. Se acerca la graduación y otras muchas cosas y estoy tan lejos de él que todo me resulta insoportable.

Debería saber analizar esto con más madurez, supongo. Y no puedo. NO puedo dirimir si lo importante, lo único importante es que él esté bien de salud y sea feliz, mientras estoy anteponiendo lo urgente que es que no puedo consentir ni soportar que me llame "puta ama", se salte las normas a la torera y me magulle los brazos para intentar recuperar su móvil.Ni siquiera tuve un beso el día de la madre. (Tampoco lo quería si era por cumplir) Seguro que lo he hecho muy mal, pero no tanto como para consentir cruzar esas fronteras. Intentaré repetirle esto otra vez más, de buenas maneras.No sé cuándo. Ahora lo único que quiero es no estar aquí. Tengo claro que soy yo el problema y lo soy por la manera de afrontarlo. No sé hacerlo de otro modo y no sé disimular mi dolor y ni decepción. Honestamente, creo que estarían mejor sin mí. 

Lo siento, porque todo esto era para decirte que no voy a seguir lamentándome ni descargando contigo y al final lo he hecho. Digamos que es el broche final.Sé que desde donde tú estás deben de dar ganas de abofetear a alguien que lo tiene todo y no sabe gestionar pequeños obstáculos. Aunque tú eres tan generoso que no lo verás así. Yo, que no lo soy tanto, así lo veo.

Espero que pases un estupendo día y que el tiempo y tu estómago te permitan dar un paseito. Viene muy bien oxigenarse un poco y mover las piernas.

Un besito muy fuerte y a por el -23, Gran Yeregui!!!

Esther




Hola Esther, buenos días. Jo, me fastidia mucho que sufras y que asumas ese grado tan alto de responsabilidad en las cosas como si fueses tü sola la que tiene que solucionar todos los problemas. Seguro que habrás hecho cosas mal, sin duda. Y te habrás equivocado y serás injusta y un montón de cosas más. Pero la responsabilidad de lo que sucede en una convivencia entre varias personas no puede ser exclusivamente de una. Tú asumirás más riesgo y una mayor parte de esa responsabilidad porque por lo que me explicas eres mucho más pro activa y no puedes esperar a que las cosas se resuelvan solas. Que no se suelen resolver. Pero no te puedes cargar a la espalda todo lo que pasa. No sé qué decisión tomarás finalmente respecto al viaje a San Sebastián. Lo único que te puedo decir es que me parece que nuestras decisiones se tienen que basar siempre en lo que nos parece que está bien. Es la única forma que tenemos de ser coherentes. Si tomamos las decisiones en función de otros criterios, que por supuesto hay que tener en cuenta, al final acabamos metiendo la pata. Y con eso quiero decir que lo que te parece que está bien sale del proceso de analizar las consecuencias que tiene esa decisión, cual es el punto de partida y cual es la respuesta de la otra parte. Y todas las decisiones son dolorosas. Todas. Pero insisto, pienso que la única defensa que tenemos es decidir en función de lo que creemos que está bien. Y como creo que tienes los valores suficientes y adecuados para tomar una decisión, seguro que lo hagas estará bien hecho.
Hay una cosa que has escrito que me deja un poco dubitativo. Es la frase: Me estoy perdiendo la vida de mi hijo. Con todo el cariño que te tengo, que sabes que es muchísimo, permíteme que te diga que perderse un poco de la vida de nuestros hijos, no es malo. Y lo veo en casa. Vicky es infinitamente más controladora de todo lo que hace Leire que yo. Y eso hace que Leire se agobie y se rebele contra ella. A mi me abraza todo el día, me da besos y se deshace con su padre. Con su madre apenas tiene mi estas de cariño. Y siempre le digo a Vicky que le dé su espacio. Que no cambie su forma de ser, porque no debe ser así, pero que entienda que Leire necesita sus huecos y sus no dar explicaciones. Creo que no es bueno pensar en si nosotros nos perdemos la vida de nuestros hijos. Me parece mejor estar pendientes de que vivan su propia vida y tratar de encontrar espacios en los que podamos compartir ese trozo de su vida que desde luego queremos conocer. Porque queremos lo mejor para ellos. Discúlpame si he entendido mal la frase o la sensación que querías trasmitir. Pero como vivimos situaciones parecidas, me gusta compartir como veo las cosas y la experiencia que voy teniendo.
Hoy me he levantado mejor del estomago. Me he despertado a las 2 de la mañana y me ha constado mucho conciliar el sueño otra vez. Pero el día va mejor. Incluso me he tomado un zumo de naranja hace unos minutos y parece que me ha sentado bien. Ojalá sea la señal de que la toxicidad de este segundo ciclo empieza ya a descender. Estoy viendo ahora un partido de baloncesto que he grabado esta madrugada y ya he tenido la visitica de mi madre. Le ha emocionado mucho ver el Facebook y as apelaciones a la madre que me parió. Ja, ja.
En fin, Esther, espero que pases un mejor día. Un beso muuuuy fuerte y aquí me tienes para lo que haga falta. Juan.



Hola Juan
¿Cómo has pasado el día? La comidita ¿va entrando mejor? ¿Has cocinado tú?
Supongo que la inactividad física te impide conciliar el,sueño fácilmente y las cabezadas obligadas que te rap

​tan​
 tan repentinamente también.¿Has podido pasear?

A ver si realmente has tenido un buen día ¡ que ya es hora, joooo!

Gracias por compartir conmigo tus impresiones. Y no te preocupes. Nada de lo que me digas me puede molestar. Al revés.

Me dices que sabré lo que está bien y lamento decepcionarte. Eso es lo que me descoloca: no sé cómo hacerlo. Me admira profundamente la gente que sabe lo que está bien y lo que tiene que hacer. Siempre me admiran e intento estar cerca por ver si se me pega algo. Pero ya te dije que tengo cada vez más dudas y menos certezas. No sé lo que está bien. Creo que a él no le hace ninguna ilusión qeu vayamos, al revés. Siente su "libertad" de ese finde comprometida con nuestra presencia. Yo estoy francamente agobiada y triste y no tengo ánimo de nada. NO sé lo que está bien. NO sé lo que debo hacer. Es una paliza de viaje y a mi chico se le trastocan todos los findes restantes. Me ayudaría que él dijera sí o no claramente pero siempre lo deja a mi elección.


Cuando te digo que me estoy perdiendo la vida de mi hijo es que no comparte nada con nosotros. ME moría de envidia cuando me contabas que Leire os hacía estudiar historia con ella. Ha terminado bachiller, lo ha aprobado y no hemos tenido la más mínima complicidad ni alegría. Ahora con la Pau, igual. Si le comentas algo, salta como una fiera. Intenté contarle cómo casi me la jugué de la mera más tonta. Llevaba todo bordado, en arte. Pero bordado, excepto dos cosas. Una la dejé por completo y la otra con alfileres. Me cayeron ambas. Me libre porque mis alfileres no eran unos alfileres cualesquiera. Llevaba todo para sobresaliente y por dejarme dos cosillas casi palmo. Quise explicárselo y no me dejó. En fin, da igual. Estoy tan herida que ahora no puedo ver más allá de ese dolor. Es como cuando te acercas a una almeja. Se cierra y no es posible abrirla. Así estoy yo ahora.
No sé si tu maravillosa relación con Leire te permite ponerte en el supuesto de que ella no te hiciera ni caso, te desobedeciera con chulería, te faltara al respeto. Supongo que no. Que no puedes ni imaginarlo, afortunadamente. 

Espero que hayas podido salir a pasear y que te vayas sintiendo mejorcillo.  
Yo ahora me tomo unos batidos y unos zumos superpotentes y me acuerdo de ti, de lo bien que te vendrían estos chutes de vitaminas y fibra. 

​Y claro, que tu madre se merece los besitos y todo lo que la hemos enviado. Ella debe de tener mucho que ver en la personita que has llegado a ser, digo yo! 

Vaya lío de colores​. NO sé por qué no me permite poner todo igual. En fin, va así, más variado.

​Un besito muy, muy fuerte y a ver cómo va la tarde, Juan​

Esther
​Pd: se me acaba de quemar el arroz....¡¡¡la de veces que me pasa!!! Me digo que no se me va a olvidar y se me olvida. Un día de estos van a tener que venir los bomberos, por dos!!!! jajajajaj​


BUenas noches! qué descanses muuuucho

Recibidos
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A JUAN
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A JUAN/PARA JUAN
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ESTHER
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Esther Ortega esther.spa@gmail.com

21:07 (hace 14 horas)
para JUAN



Buenas noches, Esther. Espero que descanses mucho tu también. ¿Has podido comer ese arroz? Seguro que un poco quemada o estaba divino. Lo que más me gusta de la paella es cuando rascas lo que queda pegado en la paellera que está todo churruscado. Que bueno.
Que foto mas bonita del mar. Que agitación y que serenidad al mismo tiempo, algo que parece incompatible y que sin embargo el mar tiene. Creo que por eso es para las personas como un hechizo. Porque reüne todo lo que nos gustaría ser y tener. Es una perfecta metáfora del ser humano. El mar lo tiene todo. La generosidad y la crueldad; la belleza y el horror, La Paz y la tempestad; la vida y la muerte. Nosotros tenemos el mar a una hora de camino. Ahora vamos menos, pero antes, cada quince días era una cita imprescindible. Para verlo en todas sus formas.
He leído y releído tu ultimo correo varias veces. Y en parte por eso me entretenido contándote esto que decía del mar. Porque me parece que estás atravesando un momento de marejada, de olas grandes y de rumbo indefinido. Y creo también que sabrás recuperar el timón y hacerte con los mandos de esta situación que vives.
Entiendo lo que me dices y la dificultad para discernir lo que está bien de lo que está mal. Y lo que comentas sobre las personas que parecen tener claros esos conceptos. En realidad creo que casi nadie los tiene claros, porque la vida y nuestra adaptación a ella va cambiando. Lo que sí diferencia más a las personas, a mi juicio, es la decisión. Para bien o para mal, la clave es decidir. Y hacerlo sin miedo. Sé que ahora tienes una enorme batalla interna, contigo misma y con tus seres queridos. Y no me cabe duda de que la resolverás. He entendido también mejor lo que me has explicado de Raúl. Y fíjate, cuando estaba leyéndote viajaba en el tiempo 32 años hacia atrás y pensaba: mi madre tal vez sintió algo parecido a lo que ahora le está pasando a Esther. Porque yo tampoco comunicaba no compartía ni hacia participe a mi madre y mis hermanas de mis andanzas. y no porque estuviera todo el tiempo fuera de casa, ni mucho menos. Era simplemente porque no me salía contarles mis cosas. Tal vez por eso, más adelante descubrí la palabra compartir y, sobre todo, su significado. Y ese descubrimiento cambió mi vida. Ahora tampoco soy muy hablador. Como te he comentado alguna vez, prefiero escuchar, pero sé que lo importante no es la cantidad sino compartir lo que se tiene. Y al hilo de todo esto, te digo que estoy seguro de que tomes la decisión que tomes sobre lo más inmediato, el viaje a San Sebastián, seguro que tu decisión será la correcta. Y ya está.
Bueno, Esther, espero que estés ya descansando y que puedas dormir bien. El día hoy ha sido mejor. El estomago ya parece haber digerido todos los tóxicos de este segundo viaje. El estómago también es a veces un océano. Gracias por seguir compartiendo conmigo. Muchos besos, un fuerte abrazo y hasta mañana. Juan.




uan, no me has dicho si has podido pasear!

A mí también me encanta lo agarrao del arroz!!

Lo,que te he enviado del mar era un cuadro, un óleo.

Sí, el mar. Yo entiendo  que la gente que ha nacido al lado del mar no pueda  vivir lejos. El olor del mar es....esa sensación de sentirlo antes de verlo... A mí me encanta pasear, correr por la playa. Una de las experiencias más maravillosas que he vivido es levsntarme después del amanecer, con esa luz aue parece que sale del agua, correr sola por la playa, con algu os madrugadores, paseantes, jubilados.. Y después toda sudorosa, cansada, estimulada, cambiarme allí mismo y lanzarme al agua tonificandome y zambullendome en esa luz tan especial. Olas brillantes y yo, nada más. Después salir y secarme al sol, un sol,suave todavía pero suficiente. Y después pasear, sintiendo la brisa y mis músculos agradecidos. Vuelta al agua, al sol, pasear, esxuchar la radio, leer...en una playa tranquila, sin gente. Y la guinda. Mi chico acsrcándome unos churros y un acuarius antes de subirlos a los demás para desayunar. Er frecuente que me pasara 4 o 5 horas, de 7 a 11/12 sola, incluso echándome una cabezada. Disfrutando del mar como nunca. Mi familia no entiende que pueda pasar horas en la playa. Pero  cada momento tiene su encanto. Después de comer me voy a pasear 3 horas, hasta el faro, y por la tarde, paseo, buceo, nado en el Mar Menos que  o cubre y tiene aguas crustslinas como una piscina.

Juan, el timón  no depende solo de mí y con frecuencia, creo que te lo he dicho varias veces, pienso que yo soy las olas, la tempestad. Quiero pensar que la intensidad con la que vivo las cosas me impide el equilibrio. Es cierto que es emocionante y muy vivo, pero desgasta mucho.
Quiero interpretarlo así porque cualquier otra interpretación es demoledora.

Te agradezco que me acompañes en esta montaña rusa, Juan. Como quiza ya habrás comprobado me desbordan mis propias emociones y necesito contarlas para enfrentarme a ellas y luego me remanso y puedo ver con más tranquilidad .Hasta la próxima.

La admiración que me provoca la gente que tiene las ideas claras, es por la capacidad para decidir sin titubear. Yo siempre pienso que podría haber sido de otra manera y que podría haberlo hecho mejor.

Me voy a dormir, Juan. Me tranquiliza pensar que , finalmente, hablar de estas menudencias mías, nos permite compaetir y pensar en cosas más generales y , sobre todo, quiero pensar que te ayuda  distraerte un poco.

Supongo que lo sabes pero quiero decírtelo otra vez. Ni un solo minuto del día, por muy mal que yo me sienta y mucho que hable de mí y de mi ombligo, me olvido de ti y de la batalla que estás llevando con esa grandeza de espíritu que te caracteriza. Y por muy mal que yo me sienta no dejo de cruzarlo todo para que te sientas mejor y tengas un buen día o que puedas descansar.

Finalmente sí iré a san sebastian. Creo que nos vendrá bien cambiar de aires y disfrutar de Donostii.

Ojalá mañana tengas un día casi normal, tirando a muy bueno.

¿Cómo llevas el pelito?

Un beso, Juan, con abrazo largo incorporado.
Que descanses



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