Buenos días, Juan!
A por el martes! Hoy se que sí va a hacer calor aquí ¡ya lo hace!
Que pases un buen día!
Un besito
Hola Esther. ¿Cómo va el día? Espero que esté marchando bien. Mi día está siendo regularcillo, el estómago ha vuelto a rugir. No sé muy bien por qué. Si es que toca o que le he echado algo que no debía.
Estoy asustado con lo que está pasando con Manuela Carmena. El impudor, la indecencia, la desfachatez de la derecha y sus medios de comunicación son aterradores. No sé si ella está preparada para soportar esto. Ataques por tierra, mar y aire, con drones y con todo el armamento a su disposición. Cuando sale el lado golpista de la derechona me echo a temblar. No aceptan los resultados de las elecciones. No creen en la igualdad de oportunidades y que todas las personas valemos lo mismo. Opino cómo tú, que le van a amargar la vida y no sé si ella podrá soportar la presión del juego sucio, obsceno y abyecto. Es terrible.
He empezado por esto porque de verdad me asusta. Lo siento, tenía que haberte preguntado por tus papis. ¿Cómo siguen? Espero que un poquito mejor en la medida de la posible.
Me comentabas también sí espero alguna visíta este fin de semana, je, je. Y la respuesta es que no. Aunque Vitoria y Pamplona están cerquita, los viajes están muy medidos y desplazarse de un lado a otro supone dos horas y media. Y luego es un riesgo también. Sí tengo un mal día y vinieran a verme me daría un soponcio. Estaremos cerca con el corazón, que es lo más importante. Vitoria es un lugar especial para el programa. Allí hace tres años vivimos con una emoción incontenible lo que pensábamos era el último programa de Pepa en RNE. Felizmente nunca fue así. Nunca olvidó ese día.
He leído con atención tu reflexión sobre las montañas. Y me he acordado de un artículo que leí ayer sobre el accidente de los tres jóvenes que han fallecido en Kirguizistan. Sostenía el autor que cuando se va a subir una montaña hay que prepararse para todas las circunstancias adversas que uno se puede encontrar. Pero recordaba que hay factores que son imprevisibles e incontrolables. Es decir, la naturaleza manda. Creo que en el caso de las relaciones humanas pasa lo mismo. Y el redactor del texto decía que lo responsable y lo correcto es hacer todo lo que se puede para evitar daños. Pero, añadía, hay que asumir y aceptar que cuando subimos una montaña nos podemos encontrar con algo inesperado que no nos queda más remedio que acatar. Por eso te digo que no creo que necesites ninguna hostia ni nada parecido para reaccionar o para separar lo urgente de lo importante. Creo que lo sabes. Tal vez lo más costoso es aceptar que hay realidades dolorosas que nos gustaría cambiar pero que no podemos hacerlo. En fin, las cosas son a veces demasiado complejas. O demasiado simples. Un beso muuuuuuuuuy grande, Esther.
Me encanta como expresas tu enfado sin soltar ninguna palabra malsonante. Yo soy muy malhablada. Contigo me mido porque eres supercorrecto siempre.
Sí, es como si dijeran nosotros podemos hacer lo que nos salga de ahí, pero, a vosotros, mequetrefes, perroflautas ni se os ocurra. No aceptan el,poder de los votos porque ellos saben que esta maquinaria se mueve con dinero y el poder económico lo tienen ellos y no lo van soltar. Que se lo digan a los griegos. Ellos tienen el,poder económico y hacen y deshacen.
Y lo saben.
Yo no quiero subir ninguna montaña. Claro, que me puedes decir que tener un hijo es una montaña.
Esto es muy duro, Juan. No poder disfrutar de nada de mi hijo, es duro. Ahora se ha apuntado a la autoescuela y me encantaría hacer tests con él. Todo es un enfrentamiento. Cualquier cosa. He tenido que ceder y hablarle a pesar de que me dijo que estaba hasta los huevos de mí. Como si no hubiera pasado nada, Juan. Eleonore es una bendición como tú dices. Sirve de catalizador. Y es tan encantadora... Me alegro muchísimo de que haya venido. La voy a echar mucho de menos. Nos vamos juntas de paseo por el campo por la noche a las 9 y hablamos de todo.
Hace mucho que no tengo un abrazo de corazón de mi hijo. A veces pienso que lo ío es como lo de Rajoy: un problema de comunicación. Y me crea una impotencia brutal. Tengo mil cosas en la cabeza.
Cómo ha terminado el día tu estómago? Joooo
Dentro de un rato sigo. Sí, sí,,sobre las 12 ....
Un beso
No hay comentarios:
Publicar un comentario