BUenos días, Juan
¿Cómo has descansado? ¿Se te hacen largas las noches?
Aquí amanece fresquito, como nublado.
Gracias por tu respuesta anoche.
Es posible que tengas razón. Y sí, no tengo problema para mantenerme firme. MI problema es hacerlo conservando el cariño y la alegría y una cierta normalidad en la relación. No puedo y mi pregunta es si debo. Porque es cruzar una línea que creo que no debo permitir.
Podríamos preguntarnos qué le he hecho, no en esta situación puntual, en general, para que llegue a tratarme así y a "odiarme" de este modo.
Se supone que yo soy la adulta y quien debe saber manejar la situación sin que se afecte y sin que me prive de la relación con mi hijo. Pues no sé. Me afecta hasta a la voz o a mi relación con los demás. Es una tristeza que me deja sin fuerzas para nada más.
En fin, Juan, que gracias y perdona. Esto no es nada comparado con otros Everest, lo sé. (ME asombra la "pobreza de espíritu" que demuestra mi necesidad de compartir estas cosas para poder tirar para adelante.)
Espero que los días reguleros se vayan tomando unas vacaciones estivales y te den un respiro "estomacal" y de todo
Un beso muy fuerte para todo el día
Esther
PD: Dime qué impresión ha sacado Leire de su examen. Madremia, Juan, está superdecidida. Sé que no te hace muchísima ilusión pero, a no ser que sea una cabezonería que se se desinfle ante la realidad (que parece que no), es una pasión tan firme que va a ser difícil que tire la toalla. Y yo le deseo toda la suerte del mundo en este intento o en los que tiene en la retaguardia.
Hola Esther. Buenas tardes. ¿Cómo va el día? Aquí estamos acalorados pedidos. Ahora se está nublando. Vicky y Leire están camino de vuelta. Leire viene contenta El examen previo lo ha pasado y la entrevista dice que la ha hecho bien. Era la primera vez que se enfrentaba a una prueba de este tipo y ha salido satisfecha. Cuando ella dice que ha hecho algo bien, generalmente acierta. Esta vez, como es la primera que se enfrentaba a una entrevista personal considera que le ha salido bien pero no tiene con qué comparar. No sabremos el resultado antes del día 25. Sólo esperó que no se lleve otro palo. Tanto revés en tan poco tiempo...no se lo merece.
He estado pensando en tu correo y en lo que dices sobre el Everest. Y creo que no hay que comparar las montañas. Porque el Everest siempre está ahí. Y lo importante es como afrontamos la escalada. No la montaña. Mi Everest lo subo con un grupo. A rabillos de sherlas que me proveéis de oxígeno, abrigo y alimentos. Otros suben el Everest sin oxígeno. Y corren un gran riesgo. Hay multimillonarios que pagan porque les coloquen en la cima. Y hay quienes se encuentran con avalanchas,aludes, vientos fortísimos, etc. Por esto tu Everest lo vives como lo vives. Porque es el tuyo. Y no es bueno compararlo con otro o pensar que otras cosas son más importantes. Creo que eres sobradamente buena persona para preocuparte por los demás y también por ti y tus seres más cercanos. Muchas veces nosotros somos los más importantes aunque sepamos que otros tienen problemas que pueden ser más importantes. No te sientas pobre de espíritu porque no lo eres en absoluto. Ni por aproximación vamos. Desde mi punto de vista, sería terrible que no te planteases lo que te planteas cuando lo que estas haciendo es intentar mejorar la relación con Raúl. Y comprendo las preguntas que te haces. Pero también habría que preguntar a Raúl. A la edad que tienen nuestros hijos ya no se pueden esconder para dar respuestas. Y deben darlas. Esto es cosa de dos, no sólo tuya.
Bueno, Esther. No quiero enredar más con esto. Sólo esperó que encuentres la armonía que necesitas para estar contenta y bien y para seguir ayudándonos a tanta gente a la que nos cuidas de maravilla. Un beso muuuuuuy grande.
Raúl me habla con normalidad, como si nada. Y yo no puedo. TEngo una como una losa encima que me impide hasta mirarle. No por revancha, al revés, por pura desgana y por evitar más desencuentros. El regalo se lo retiré del suelo. Pero mi marido se lo ha dado hoy (no entiendo por qué. Hay muchas cosas de él que no entiendo). No me ha dicho ni mu. Es un regalo comprado por mí, envuelto de manera muy especial por mí (hago unos envoltorios sostenibles, con papel de periódico. A él le hice uno en forma de corazón con un lazo muy cuco) y con la nota, escrita y firmada por mí. Ni una sola palabra. Me gustan o no. Gracias. Nada.
Hola Esther. Buenas tardes. ¿Cómo va el día? Aquí estamos acalorados pedidos. Ahora se está nublando. Vicky y Leire están camino de vuelta. Leire viene contenta El examen previo lo ha pasado y la entrevista dice que la ha hecho bien. Era la primera vez que se enfrentaba a una prueba de este tipo y ha salido satisfecha. Cuando ella dice que ha hecho algo bien, generalmente acierta. Esta vez, como es la primera que se enfrentaba a una entrevista personal considera que le ha salido bien pero no tiene con qué comparar. No sabremos el resultado antes del día 25. Sólo esperó que no se lleve otro palo. Tanto revés en tan poco tiempo...no se lo merece.
He estado pensando en tu correo y en lo que dices sobre el Everest. Y creo que no hay que comparar las montañas. Porque el Everest siempre está ahí. Y lo importante es como afrontamos la escalada. No la montaña. Mi Everest lo subo con un grupo. A rabillos de sherlas que me proveéis de oxígeno, abrigo y alimentos. Otros suben el Everest sin oxígeno. Y corren un gran riesgo. Hay multimillonarios que pagan porque les coloquen en la cima. Y hay quienes se encuentran con avalanchas,aludes, vientos fortísimos, etc. Por esto tu Everest lo vives como lo vives. Porque es el tuyo. Y no es bueno compararlo con otro o pensar que otras cosas son más importantes. Creo que eres sobradamente buena persona para preocuparte por los demás y también por ti y tus seres más cercanos. Muchas veces nosotros somos los más importantes aunque sepamos que otros tienen problemas que pueden ser más importantes. No te sientas pobre de espíritu porque no lo eres en absoluto. Ni por aproximación vamos. Desde mi punto de vista, sería terrible que no te planteases lo que te planteas cuando lo que estas haciendo es intentar mejorar la relación con Raúl. Y comprendo las preguntas que te haces. Pero también habría que preguntar a Raúl. A la edad que tienen nuestros hijos ya no se pueden esconder para dar respuestas. Y deben darlas. Esto es cosa de dos, no sólo tuya.
Bueno, Esther. No quiero enredar más con esto. Sólo esperó que encuentres la armonía que necesitas para estar contenta y bien y para seguir ayudándonos a tanta gente a la que nos cuidas de maravilla. Un beso muuuuuuy grande.
Hola Juan
El día, regulero. Mi madre está enferma, con lo que hemos creído siempre que era una angina de pecho y no es más que puro agotamiento. Es muy rebelde y acabamos discutiendo, bueno, acabamos que me voy porque no me habla o no me deja hacer nada.
Mi padre aquí conmigo, para quitarle un poco de presión a ella, que lleva fatal la actitud y la enfermedad de mi padre. No la entiende. No sé si te he dicho que le ha dado por hacer su revolución feminista a los 74 años y los casi 80 de mi padre. En fin... un poco agotador porque, una vez más, no puedo hacer nada más de lo que hago y es bastante frustrante.
Por otro lado, estoy terminando, creo, mi curso online y por eso me pillas aquí, al pie del cañón.
Raúl me habla con normalidad, como si nada. Y yo no puedo. TEngo una como una losa encima que me impide hasta mirarle. No por revancha, al revés, por pura desgana y por evitar más desencuentros. El regalo se lo retiré del suelo. Pero mi marido se lo ha dado hoy (no entiendo por qué. Hay muchas cosas de él que no entiendo). No me ha dicho ni mu. Es un regalo comprado por mí, envuelto de manera muy especial por mí (hago unos envoltorios sostenibles, con papel de periódico. A él le hice uno en forma de corazón con un lazo muy cuco) y con la nota, escrita y firmada por mí. Ni una sola palabra. Me gustan o no. Gracias. Nada.
Cuando me pasan estas cosas me quedo muy cansada. Dicen que cuando sufres un episodio del corazón, te quedas así, agotado. Pues eso me pasa a mí por más que sea un accidente cardiovascular metafórico. Sólo quiero dormir, apagarme como una lámpara. Si se pudiera a veces..., ¿verdad?
jajajajajajajaj Me ha hecho gracia tu expresión "acaloraos perdíos" jajajajaj por aquí también.
Madre, Leire. Qué tesorete! Ojalá tenga suerte esta vez. Por lo de los batacazos que dices, sobre todo. Pero entonces ¿se iría a Valencia? Bueno, no está mal como ciudad: buen tiempo, playa, paella, horchata, fartons...
NO me dices cómo te sientes hoy. ¿Qué has comido? ¿Sigues sin leer?
Lo de los Everest no es por comparar, Juan. Están ahí. Se ven. Sí, entiendo lo que dices de las ayudas y lo pienso. Pienso muchas cosas que algún día te diré porque ahora no van a ninguna parte.
Yo me siento más bien sola en esto, sobre todo porque parece que soy la única que lo ve y lo siente como lo veo y lo siento yo. Porque el resto del mundo es de otra manera: más práctico, más generoso, más maduro, más objetivo...no sé. Y porque creo que en los dolores profundos estamos solos. A mí me hace un daño tremendo y me anula. me aleja de él. Y entonces me entra un pánico brutal a que él se sienta rechazado y huya de casa y busque en otros lugares y encuentre lo que no debe y sienta que no puede contar conmigo si vienen mal dadas. Porque yo estoy muy lejos, realmente lo estoy. Me pongo lejos para no recibir más patadas ni crear más conflictos. Porque si me acerco no veo cambios y tarde o temprano, recibo el golpe.
No sé si él querrá hablar con mi sicóloga, una mujer muy maja, nada talibana y muy humana. Sé que ella lo ha llamado y él le ha dicho que estaba muy liado con exámenes (es verdad). Pero me temo que no querrá. A mí no me ha dicho nada de esa llamada. Lo sé por ella.
Pero las montañas están ahí. Son indiscutibles. Y da igual cómo las subas. Hay escaladas de una envergadura colosal frente a simples cordadas pequeñas. Y eso es así. Incluso en las mejores o peores condiciones. Así que no comparo. Constato.
Siempre me da pánico pensar que la vida me va a dar una AUTËNTICA hostia (con perdón pero es ese el término que necesito) para que yo pueda llegar a aprender a vivir, a delimitar lo urgente de lo importante. Tonteraas judeocrisitianas, supongo, que enlazan con el castigo divino y todas esas memeces.
Que digo yo, Yeregui, que si este fin de semana no tendrás alguna visitilla inesperada, de esas que marcan un antes y un después. Digo yo, ¿eh? Se me ocurre.
¿Qué te parecen las pequeñas grandes medidas que ha tomado Carmena de entrada? Van a cargársela como sea. Qué pena...
¡Ánimo con el caloret!
Un besito, Juan y muchas gracias por ser tan.....jo, no sé qué palabra poner ¿comprensivo? ¿émpatico? ¿generoso?¿amable? ¿buena gente?...síiii todo eso! Entonces, por ser tan ¡¡¡¡comemgeambu!!!! jajajajajajajajaja
Muxus
Esther
No hay comentarios:
Publicar un comentario