Hay más razones por las que, tal vez, debería medir mis correos contigo, Juan. Una importante es que tú necesitas tiempo para comer, ducharte, hacer la cama...además de leerme. JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
Otra es más difícil de explicar. Lo intento. Empiezo mal si te digo que me parece injusto que seas mi tabla de salvación. Empiezo mal porque no es eso exactamente lo que quiero decir. Ni lo de injusto ni lo de tabla de salvación. A ver si logro explicarme. Esto me va a costar mucho explicártelo porque duele.
Juan, yo no estoy sola, claro. Pero me siento profundamente sola,( que no sé que es peorjajajajjajaj)Como nunca en mi vida. Y este sentimiento me tiene profundamente perpleja, entre otras cosas. Cuando empezamos este hilo, de forma tan mágica y casual, enhebrando casualidades y momentos complicados con mucho humir y maravillosas reflexiones, yo llevaba tiempo intentando vivr sin necesitar a los demás del modo en el que los necesito. Porque hacerlo así me había situado en un terreno que no comprendía y me dolía mucho. Yo necesito hablar ( por si no,lo habías percibido), necesito compartir, tener ilusiones, hacer cosas que me enriquezcan...y así lo procuro y procuro compartirlo con la gente que me rodea. El problema es que no siento que la gente responda. Y no puede ser que el universo se haya confabulado para que esto sea así: nadie responde. Pero así lo siento. En primer lugar llegué a la conclusión de que algo había debido de hacer yo muy mal para sentir ese "vacío". Te puede pasar con una persona, pero ¿con todas? Es como el chiste: "Policía, venga inmediatamente. Todo el mundo está conduciendo en dirección contraria". Debo de ser yo la equivocada, Juan. Después intentando ser más ecuánime, ni pa ti, ni pa mí, he llegado a la conclusión de que hemos evolucionado de manera diferente y tenemos necesidades vitales diferentes. No me sirve, no te creas. Pero intento pensar eso. No me sirve porque la decepción y la tristeza no entienden ese argumento entre amigos, pero intento verlo así porque sé que soy muy exigente y a veces monolítica en mis planteamientos y no logro ver el bosque.
El caso es que siento que he intentado estar cerca de la gente, compartir, apoyar, crear y reforzar nuestra relación y la respuesta ha sido muy pobre. Lo he pasado mal y por eso decidí, acorcharme y aprender a vivir sola, sin esa necesidad.
Y en esas apareciste tú. Una persona que sí responde, y confía en mí y me escucha y me responde y quiere contarme cosas y hacerme cómplice de sus inquietudes, deseos...Y claro, mi corcho germina y empiezo a caminar porun cesped túpido, fresco, cosquilleante y acogedor. Y eso para mí es de un valor incalculable.
Además todo ese camino lo hacemos a través de laalabra escrita que es l mejor manera que tengo de ser más yo. El caso es que no hay retorno. He compartido contigo más emociones, más dolores y alegrías que con nadie en muchos meses. Y eso para mí es definitivo.
Pero yo comprendo que esto sea excepcional y que tú estés en otro punto ( lo deseo) y no tengas por qué ser el jardinero obligado sin saberlo de un barbecho renovado. De ahí la injusticia, de ahí la tabla de slavación.
Luego tb me da pánico de que cuando me conozcas, en persona, veas que soya muy diferente a la que escribe ( ese abismo me mortifica y me pone en tela de juicio) porque realmente lo soy. Soya mucho más tímida, reservada y aparentemente fuerte ( casi agresiva, parece) e incapaz para una buena comunicación en persona.
Esther
3 DE MAYO
Querido Juan
Te echo de menos. No puedo decirte esto porque bastante joio estarás tú y las ganas que tendrías de estar escribiendo tan picho o lo que sea. Pero te echo de menos.
El otro día, un día malo, me decías:"gracias por no dejarme" y parecía que a la frase le faltaba " en paz" jajajajajaja Y tampoco te enviaré este email para dejarte un poco en paz. Que sé que puedo ser un poco agobiona.
Pero te escribo. Porque lo necesito.
He estado viéndote en algunos vídeos y tengo que decirte varias cosas: ¡¡¡me encantan tus camisas!!! y tu estilo informal pero elegante. Me encantan tus manos, el lenguaje de tus manos. Las mueves y hablan. Me encanta tu tono, tu mesura, cómo siempre piensas en la gente... Recuerdo que hace tiempo pensaba que no sonreias mucho. que estabas más bien serio. Y no es verdad. Tienes siempre una dulzura en tu mirada que sonríe
Me pregunto cómo habrás pasado el día.
El mío ha sido duro. Estoy muy nerviosa, con ansiedad y sin estar minimamente a gusto en ninguna parte. No sé si sabes a qué sensación me refiero. Una inquietud que no te deja parar ni descansar.
No he tenido ni un beso de mi hijo. Casi lo prefiero, la verdad. Prefiero la realidad a fingimientos impuestos por el día de El corte inglés. Estoy dolorida y rabiosa hasta el punto de no querer estar con él. No puedo hablar tranquilamente. No puedo anteponer mi cariño de madre ¿¿?? (de puta ama) no puedo. Y estoy acojonada. Me voy a perder la vida de mi hijo. Ya me la estoy perdiendo. No quiero ir a San Sebastián. NO quiero estar con él. Me duele lo que hace y cómo lo hace. En dias es la graduación. Va a ser para mí emocionante en condiciones normales. Así, iré, claro pero para qué, me pregunto. NO hay alegría en casa, no hay nada. Cada uno deambula por la casa, en su habitación. Es una mierda inmensa. No se habla. Pasan barbaridades, se superan en silencio y hasta la próxima. NO sé si puedo soportarlo. Bueno, sé que puedo pero siento que me ahogo. Sepultada.
NO te enviaré esto y esperaré esperanzada noticias tuyas. Tengo la sensación de que hace muchos días que no estás bien y ya está bien! Necesito que descanses y te sientas un poco bien. Necesito esa alegría en mi vida.
Un besito y sigo haciendo fuerza desde aquí
Esther
No hay comentarios:
Publicar un comentario